I Look Forward to the Resurrection of the Dead

11-10-2019Pastor's LetterFr. John Sims Baker

We say this every Sunday at Mass in the Nicene Creed. What are we "looking forward" to? Resurrection means that when Jesus comes again at the end of the world, He will raise our bodies to be reunited with our souls forever. Jesus rose from the dead in his body. He promises that we will too. It is a radical idea. We see in the Gospel today that the Sadducees did not believe in the resurrection of the dead. It was one of the things that separated them from the Pharisees. When St. Paul was addressing the scholars of Athens, they listened to him respectfully until he taught about the resurrection of the dead. This most fundamental truth of our faith seems to many people too good to be true.

But it is true. It is the cornerstone of our faith that Jesus rose from the dead in the flesh. This is the resurrection that we look forward to when Jesus comes again. Death occurs when the body is separated from the soul. When the soul departs the body, the body dies. The soul is immortal, but after death it is deprived of the body. What does it mean to be a human being without a body? I really cannot imagine. Everything that we have ever known or experienced has come to us through our bodies, including eternal life in the waters of baptism and the food of the Eucharist. God somehow provides the soul an existence without the body, but even the souls of the saints eagerly await the resurrection of the dead.

Heaven is not a purely spiritual reality. Jesus is there in His human body and so is the Blessed Virgin. Heaven will not be a less physical reality than we experience now, but Heaven will be perfectly physical, that is glorified. The Risen Body of Jesus is mysteriously the same body that was crucified but now glorified. We cannot know exactly what this will mean for us, but we can certainly look forward to it! This is why in November we honor the burial places of the dead. From these places, the dead will rise to new life!

Faithfully,

Fr. Baker

Espero la Resurrección de los Muertos

Decimos esto todos los domingos en la misa en el Credo de Nicea. ¿Qué estamos "esperando"? La resurrección significa que cuando Jesús venga otra vez, Él levantará nuestros cuerpos para reencontrarnos con nuestras almas para siempre. Jesús resucitó de los muertos en su cuerpo. Él promete que nosotros también lo haremos. Es una idea radical. Vemos hoy en el Evangelio que los saduceos no creían en la resurrección de los muertos. Fue una de las cosas que los separó de los fariseos. Cuando San Pablo se dirigió a los eruditos de Atenas, lo escucharon respetuosamente hasta que les enseñó acerca de la resurrección de los muertos. Esta verdad más fundamental de nuestra fe les parece a muchas personas demasiado buena para ser verdad.

Pero es verdad. Es la piedra angular de nuestra fe que Jesús resucitó de los muertos. Esta es la resurrección que esperamos cuando Jesús venga de nuevo. La muerte ocurre cuando el cuerpo se separa del alma. Cuando el alma sale del cuerpo, el cuerpo muere. El alma es inmortal, pero después de la muerte es privada del cuerpo. ¿Qué significa ser un ser humano sin cuerpo? Realmente no puedo imaginarlo. Todo lo que hemos conocido o experimentado nos ha llegado a través de nuestros cuerpos, incluida la vida eterna en las aguas del bautismo y la comida de la Eucaristía. Dios de alguna manera proporciona al alma una existencia sin el cuerpo, pero incluso las almas de los santos esperan ansiosamente la resurrección de los muertos. El cielo no es una realidad puramente espiritual. Jesús está allí en su cuerpo humano y también lo está la Santísima Virgen.

El cielo no será una realidad menos física de la que experimentamos ahora, pero será perfectamente físico, y glorificado. El Cuerpo resucitado de Jesús es misteriosamente el mismo cuerpo que fue crucificado, pero ahora glorificado. No podemos saber exactamente lo que esto significará para nosotros, ¡pero ciertamente lo esperamos! Es por eso que en noviembre honramos los lugares de entierro de los muertos. ¡Desde estos lugares, los muertos resucitarán a una nueva vida!

Fielmente,

el P. Baker

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